martes, 12 de junio de 2012

Entrenar y disfrutar.

Ya lo he dicho más veces aquí el llano me aburre, y llegados a estos momentos de la temporada, en que  la mayoría de los ciclogloberos andamos un poco obsesionados con la Quebrantahuesos, los kilómetros y los días de entrenamiento se acumulan y a veces la monotonía de salir día tras día por los mismos sitios puede hacer mella en las ganas de pedalear. En estas circunstancias lo mejor, al menos para mi, es buscar rutas nuevas o al menos no habituales, y que a ser posible tengan buenos puertos. De esos que cuando los estás subiendo vas restando mentalmente los km que te quedan hasta la cima pero  que cuando llegas arriba puedes mirar hacia abajo y pensar con satisfacción: "De allí vengo".

Por fortuna no demasiado lejos, cruzar la raya y un poquito más, tenemos uno de estos sitios que te permiten hacer más de 100 km sin que en propiedad se pueda decir que has llaneado lo más mínimo; la "Serra da Estrela"

Y así el pasado sábado pese a que durante la semana no me había encontrado especialmente fuerte me planté en Covilhá para subir a la cima de la "Serra da Estrela": Torre, la que con sus 1.993 metros es  montaña más alta del Portugal continental. Desde Ciudad Rodrigo a Covilhá hay poco más de 100 km que ahora por autovía  se hacen cómoda y rápidamente (Hago un inciso para aconsejar que aunque en estas autovías portuguesas han implantado un sistema de peaje electrónico no se os ocurra pagar. La GNR no se dedica a controlar si habéis pagado, y como vehículos de matrícula extranjera la empresa concesionaria no tiene mucha forma de haceros pagar ni de reclamaros "a posteriori" los trayectos que hayáis hecho), y además hay algunos centros comerciales e hipermercados donde es posible aparcar el coche de forma segura y a la sombra y comer razonablemente a precios asequibles.

Ya desde la misma salida del aparcamiento empieza la subida porque la ciudad está en una ladera, incluso se podría salir de un poco más abajo, y dentro de la misma hay nada despreciables rampas de hasta el 10%, el inconveniente es que hay algunos semáforos y un tramo de adoquín bastante irregular,  y así 24 km para arriba hasta llegar a la cima y  prácticamente 1500 metros de desnivel, visto que se sale de 500 y se llega hasta casi 2.000.  Un señor puerto que lo tiene todo; distancia desnivel y pendientes. Y eso que no es la vertiente mas larga ni mas dura, del otro lado, desde Seia son más de 30 km y por Sao Romao hay un trozo tremendo de 6 km con una media del 10%, pero eso lo dejaremos para otro día, el caso es que podría decirse con que cierta comodidad me planté  arriba.




Lo que se ve detrás de mi es el vertice geodésico que se supone mando erigir el Rey Joao VI para completar los metros que le faltaban a la montaña para alcanzar los 2000.

Después bajé hasta Sabugueiro " A Aldeia mais alta de Portugal" (1053 m)donde hice un avituallamiento poco convencional y yo diría que exquisito. Como de este lado de la sierra las condiciones meteorológicas eran más desfavorables con nubes y un viento bastante fresco al bajar me había quedado frío así que me apeteció parar a toma un café y ya en el bar en vez de sacar una barrita le pregunté al señor si tenían algo para comer, pensando en una chocolatina o así, pero al buen señor se le ocurrió ofrecerme "uma sande de queijo" o sea, un bocadillo de queso y me tentó así que acepté y me preparó un bocadillito con un bollo y un par de lonchas de queso "da serra", buenísimo, sin comparación posible con las empalagosas barritas.

Luego suave ascenso hasta Penhas Douradas a unos 1400 metros y un descenso larguisimo , creo que son casi 20 km, hasta al villa termal de Manteigas. El Descenso es muy suave porque la carretera va dando curvas y más curvas por la ladera de la montaña y permite contemplar enfrente el precioso paisaje del valle glacial del Zézere, que parece diseñado para impartir una clase de geología, pues no le falta ni un elemento de lo que debe contener un valle glacial, por donde subiré después.
(La bici es otra porque la foto es del año pasado)

La ascensión tiene 14 km y 840 metros de desnivel, la carretera sube por la ladera izquierda del valle y va ganando altura, menos suavemente de lo que parece, ya que como el fondo del valle también sube parece que la carretera  no es tan pendiente, hasta dejarme nuevamente a la mitad de la subida inicial a Torre, a 1.600 m, en las "Penhas da Saude",  y de ahí ya todo bajada hasta volver a  Covilhá.

En total me salieron 105 km y 2.859 metros de desnivel, y este es el perfil.


Los datos completos de la ruta se pueden ver aquí 



lunes, 4 de junio de 2012

Vuelta a la no competición. (Los 10.000 del Soplao)

Porque todos sabéis que las marchas no son competitivas ¿No?

Sigo muy vago, así que me limito a copiar lo que he puesto en el foro de JyJ

Como era previsible se hace muy larga, al final posición 339 de un total que terminaron de 821 con un tiempo de 8:29 y un tiempo neto de 8:26, es decir que volví a salir de los últimos. El tiempo está dentro de lo que se puede considerar bien, por las referencias que me habían dado calculaba que estando bien debería hacer algo más de una hora más que en la QH y he hecho 1:09 mas que en mi última QH, lo cual supongo que no es una mala señal. Por no enrollarme demasiado la primera parte, hasta la Collada de Bielva en el km 78, es un rompepiernas precioso, si os fijáis en el perfil lo que se ve es un autentico serrucho lleno de dientes, pero eso sí sobre todo preciosos los primeros kilómetros que transcurren junto a la costa pasando por Comillas, San Vicente de la Barquera y algunos parajes realmente muy bonitos; la playa de Oyambre, las Rías de Tina Mayor y Tina Menor etc.

Después viene el Puerto de Piedrasluegas que es donde más he disfrutado, es un puerto que no tiene gran dureza, creo que sólo hay un km por encima del 8%, la única dificultad es que son 34 km pero muy llevaderos, como soplaba una brisilla a favor algunos tramos incluso se podían hacer con el plato. Disfruté mucho porque me encontraba muy bien y a medida que subía más cada vez mejor, iba pasando gente y gente con gran facilidad tanto que al final llegué arriba solo muy solo, y eso fue lo malo. La bajada es parecida a la subida, incluso creo que más larga, yo diría que hay casi hay 40 km, pero claro la pendiente tampoco es mucha y excepto en la parte alta hay que dar pedales, además desde Cantabria se sube a Palencia y se baja haciendo como una V es decir que el viento que a la subida era a favor en la bajada daba de cara y ya no parecía tan suave, y como dije antes estaba muy solo, con uno que me alcanzó por detrás y otro que cogimos intentamos bajar tirando entre los tres pero en realidad estábamos pegándonos una paliza tremenda porque a medida que nos metíamos en el desfiladero de la Hermida el viento parecía soplar cada vez mas fuerte, hasta que nos alcanzó una moto de la organización y nos dijo que detrás a un minuto venía un grupo grande y que los esperáramos, cosa que hicimos, aunque creo que el daño estaba ya hecho.

Por fin tras llegar a la Hermida, km 167, más o menos, se gira a la derecha y comienza la ultima parte, y las mayores fatigas para mi. Son "sólo" ya 58 km más, pero para volver a Cabezón de la Sal hay que atravesar transversalmente tres valles con sus tres correspondientes colladas; Hoz, Olzava y Carmona, estos puertos tomados de uno en uno no asustarían a nadie puesto que tienen aproximadamente 10, 5 y 6 km, pero después de la kilometrada que traíamos encima y uno tras otro hacen mucho, mucho daño, no en balde la marcha acumula un desnivel de 3.873 m. Ya sin capacidad alguna de reacción porque a estas alturas el cuerpo no me admitía ni más comida ni más bebida ni nada subí el último como pude y menos mal que los últimos 17 km son bajada, aunque ni ahí pude descansar demasiado porque por detrás me alcanzó un grupo que venía volando y tuve que emplear las pocas fuerzas que me quedaban para agarrarme como pude a su rueda, que al final ni siquiera pude mantener ya que me quede cortado a un par de km del final, así que entré en meta perfecto para la foto, sólo, como había hecho gran parte de la marcha. Por cierto que pese a los malos presagios climatológicos lo cierto es que la información de www.eltiempo.es resultó muy precisa, llovió como habían predicho, bastante el viernes por la noche y muchísimo el sábado por la tarde y sobre todo por la noche pero nada durante la mañana del sábado, y la temperatura resultó muy agradable todo el día, por poner un inconveniente, sobre todo en las primeras horas, un calor muy húmedo que a veces resultaba un poco sofocante.

 Y eso es todo, aquí esta la clasificación

Sólo me cabe añadir que dudo que vuelva a meterme en algo tan largo, 8:26 es más de que una jornada de trabajo y eso es mucho para estar encim de la bici. Por cierto que no he comentado que ademas de la de 225 km había posibilidad de hacer una de 315 a la que sólo un puñado se atrevieron, creo que la terminaron 37, entre otras cosas porque el tiempo de corte para que te dejaran hacerla no permitía tomarse con demasiada calma los primeros 220 km. Además hay que tener muchas ganas para después de esos 220 km llegar a un cruce en el que por un lado sabes que hay 15 km para meta y en el otro te indica que tienes 95 mas.

domingo, 18 de diciembre de 2011

En los cuarteles de invierno.

Por estos páramos de Castilla o de León o de lo que sea esto cuando se echa encima el invierno, incluso este que no está siendo demasiado frío, el ciclismo se vuelve a veces penoso y poco apetecible y lo mejor del mismo, que como todo el mundo sabe consiste en subir puertos, incluso poco recomendable.

El vivir en una de las esquinas del de la meseta hace que todo nos caiga lejísimos pero tiene algunas, escasas más bien, ventajas. Una de ellas es que no hace falta alejarse demasiado para "bajarse" en busca de climas un poco más benévolos, además estas diferencias de altitud hacen que en ese borde haya algunos puertos cuya coronación no está demasiado alta y que se pueden subir sin perecer en el intento.

Y en esto he ocupado los últimos fines de semana o festividades.

El pasado día 8 me tocó uno que no había subido nunca, aunque sí bajado. El que comunica la localidad cacereña del Valverde del Fresno con la salmantina de Navasfrías. Esto si que es el rincón más rincón de la región, por que ambas son a su vez limítrofes con Portugal. Un puerto muy agradable con un firme en perfecto estado, a excepción del primer quilómetro, que termina abruptamente, tal como se aprecia en la foto al entrar en la provincia de Salamanca.





Ayer me busqué el punto más bajo de la región, quizá haya quien se sorprenda que en Vega Terrón, en la desembocacura del Águeda en el Duero, haciendo frontera con Portugal, Castilla-León esté sólo a 135 m sobre el nivel del mar. Esto genera un microclima de tipo mediteráneo que hace que hace que abunden plantaciones propias de estos climas como olivo, vid, almendro e incluso naranjos.

La ruta transcurrió en buena parte por el vecino país. Primero subí hasta Ligares, esta subida la descubrí en la web de Salva del Cabaco



No es muy largo pero es una auténtica pared, puedo decir que está bien medido, he visto 12, 13,14 y hasta el 17%. Aquí se ve desde el otro lado.



Al otro lado del valle, desde donde está hecha la foto anterior está el alto da Sapinha, pero se puede prolongar 6 km más la subida para llegar hasta Escalhao.







Con esto iba a terminar la jornada, con las dos subidas iba a igualar mi récord de puertos subidos en el año 2009, 83 pero aprovechando que me encontraba bastante bien y que a esas alturas del día la temperatura era más que agradable decídi subirme hasta Fregeneda, ya en España, y sumar uno más. La subida es bastante suave, pero no deja de tener sus casi 10 km, así que también cuenta.



En total me salieron casi 80 km muy entretenidos, ni uno llano, con una temperatura muy tolerable, al final abajo en el rio había 14º, y descubriendo algunos paisajes preciosos, por ejemplo para bajar de Ligares me metí por una carreterita estrechita que baja por el valle de un riachuelo que va haciendo meandros entre impresionantes peñascales. Un poco de acojono también, la verdad, porque es de esas veces que te metes en sitios que yendo tú solo te hacen pensar que si te pasa algo te comen los buitres, abundantes por cierto, porque aquello tiene pinta de no pasar nadie en días.




Este e es el perfil completo de la ruta.



Y hoy no tenía demasiado claro que hacer pero cuando me leventé el termómetro marcaba -1.5º y sin demasiada pinta de querer subir así que me fui otra vez por tierras extremeñas. Dejando el coche el límite provincial y abrigándose un poco se puede bajar bien el puerto porque al no haber sudado aún la sensación de frío es mucho menor, además en cuanto se empieza el descenso la temperatura comienza a ser más agradable, hasta llegar a los 13º que había por Moraleja, que está poco más de 200 m sobre el nivel del mar. Luego la sensación al subir el puerto es contraria, la temperatura ba bajando pero vas generando tu propio calor y cuando llegas arriba te metes directamente al coche y ya está.



Total que con este supero mi record de puertos, y lo dejo de momento en 85, además de que por primera vez paso de los 15.000 km en un año, y todavía quedan las vacaciones.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Odio correr.

Quizá se me haya ido un poco la mano, podría dejarlo en que simplemente no me gusta.

El caso es que ayer, despues de 10 meses de no hacerlo, volví a ponerme las zapatillas para salir a correr, por cierto que a este ritmo me van a durar toda la vida, para constatar lo que ya sabía, no me gusta.

Puede que subiendo el Angliru al 23% de desnivel el corazón se me vaya por en cima de las 200 ppm, puede que tras las casi dos horas que se tarda en subir el Portalet cueste un sufrimiento ponerse derecho y estirar un poco los brazos, pero al menos va uno sentado, como las personas decentes.

Decididamente la infantería no es lo mío.

sábado, 15 de octubre de 2011

Apurando la temporada.

Ya que el verano se obstina en no irse, a pesar de estar a mediados de Octubre se pueden seguir subiendo puertos, incluso los más altos.

Así que hoy superetapón por la Serra da Estrela. Manteigas, Penhas Douradas, Seia, Vila Cova à Coelheira, Torre, Manteigas. En total 96 km, con 2600 m de desnivel.



Me dijo Layi (Eladio Jiménez) hace unos días que era el sitio más duro para subir a Torre y vaya si lo es; 30,4 km de subida y 1.668 m de desnivel, es decir 5,5% de media , incluyendo un tramo poco más de 6km en el que se suben casi 600 metros, que no hace falta ser Pitágoras para ver que es casi una media del 10%.


Aquí la prueba de que llegué arriba, y del día espléndido que hacía, unos 24º en la cima.



El primer puerto, Penhas Douradas, lo subí por el "atajo", un puerto de 15 km se transforma en uno de 10, con lo cual la pendiente media aumenta bastante y sale ardededor al 6,5% pero hay un trocito, el del atajo propiamente dicho, de 4,5 km al 9,1% de media

viernes, 30 de septiembre de 2011

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Cuestas "perrentinas" (Larra-larrau 2011, 3 de septiembre)



Y digo yo ¿Porqué un puerto como Larrau que si bien no está en su vertiente dura en España pero si viene hacia España nunca lo han metido en la Vuelta? ¿PorquÉ tampoco nunca o casi nunca en el Tour? Lo mismo se puede aplicar para Issarbe, en cualquiera de sus vertientes, y el encadenado de los dos tal como se hace en la marcha daría mucho juego.

Y ahora una croniquilla de la marcha, copiada tal cual del foro.

Se acabó la temporada de marchas y lo hace de la mejor manera posible con un tiempo en la Larrau de 6:11:22, posición 104 y 29 de la categoría. Creía que tendría fácil mejorar algo la marca de 2010 (6:27) pero me parecía imposible siquiera acercarme a mi mejor tiempo de 2009, 6:09:33. Dadas las circunstancias climatológicas incluso con 1:49 más puede considerarse que este año es una mejor marca, de hecho en posiciones he adelantado 37.

Aquí está la Clasificación

Lo de las circunstancias meteorológicas es porque mientras que en 2009 las condiciones fueron casi perfectas este año hemos tenído muchísima niebla en las bajadas de la Piedra de San Martín e Issarbe y además lluvia en Issarbe. Ha habido momentos en que bajando no se veía mas allá de 6 ó 7 metros, y con el suelo mojado.

Hago un pequeño resumen.

La salida y la Piedra de San Martín.




Solía decirse que en esta marcha las salidas eran bastante tranquilas, casi en pelotón hasta empezar a subir la Piedra, y así fue en mi primer año, ya menos el pasado y este nada de nada, a todas castaña, o eso me pareció a mi. Tambien podría influir en esa sensación el hecho de que me da la impresión de que me pasé un poco, por decirlo suavemente, con el desayuno ¡Qué malísimas sensaciones! No empecé a encontrame un poco mejor hasta más de medio puerto, y encima pensando que me había equivocado al cargar con el chubasquero y los manguitos. Al llegar arriba y ver que estaba bastante despejado pensé que al menos nos habríamos librado de los malos augurios meteorológicos. Craso error, poco después del Col de Soudet, donde se seaparan los recorridos de la macha corta y larga, empezó a aparecer una niebla que lejos de ir aclarando al bajar se iba haciendo más y más espesa prácticamente hasta llegar abajo del valle donde ya abrió otra vez. No es un secreto que soy una calamidad bajando pero encima sin ver por donde iba...

Issarbe.



Despues de de la Piedra y antes de llegar a Issarbe viene el único tramo un poco llano que hay en la marcha, ese lo hice con un grupillo que me había alcanzado casi al final del descenso y así sin más contratiempos empezamos Issarbe. Larrau se lleva la fama, pero este no es manco. No se aprecia bien en el perfil que he puesto pero tiene cuatro km seguidos al 9,2%, 11%, 11% y 10,5% y unos cuantos más por encima del 8 ó 9%. A poco de comenzar a subir de nuevo empieza a aparecer la niebla que para subir lo cierto es que no molesta demasiado. No se puede decir lo mismo de la lluvia, al principio más suave pero que termina transformándose en un fuerte aguacero que ya no parará en toda la subida. Afortunadamente no hacía frío y en esas circunstancias la lluvia se tolera bastante bien, eso yo, porque a mi cuentakm le va fatal, si se mojan los contactos se para y me deja sin referencias de cuanto queda de subida ni de donde estoy exactamente, un mal menor en todo caso. Lo peor vendría al coronar, este descenso es de por si bastante complicado, hay tozos muy empinados donde la bicicleta se lanza enseguida y curvas muy cerradas, si a esto añadimos la escasísima visibilidad y el suelo mojado, el resultado es que se pasa un mal rato bastante largo. A pesar de todo y tras comerme medias zapatas consigo llegar abajo entero, y con el grupillo de los que me habían ido alcanzando en la bajada hacemos el otro pequeño tramo llano de enlace hasta empezar Larrau.

Larrau.



Este no engaña, los dos primeros km, antes de llegar al pueblo, son al 9 y al 11%, como para dejar claro de qué va el asunto. Aquí en el pueblo hago mi habitual única parada en la marcha para reponer líquidos, no hace el calor de otros años pero sudar se suda, no se puede afrontar esto "a palo seco" y además para tragar los geles el agua es imprescindible. Así que tras "abrevar" y "desaguar" para arriba, enseguida aparece otra vez la niebla, esta vez afortunadamente sin lluvia. Aquí no conviene andar con miramientos ni reservar nada, hay que meter todo el desarrollo que lleves, y esperar no haberte quedado corto. Yo los dos años anteriores estaba seguro de ir perfectamente peretrechado con mi triple plato 30x25, este, sin embargo, tenía la duda de como sería con mi nuevo compact 34x28. En teoría es casi lo mismo pero hasta que no te ves en situación no puedes estar seguro de no echar de menos ese poco que te falta, afortunadamente una vez pasada la experiencia puedo decir que sí, que para este puerto sí es suficiente. No voy a decir que haya subido fácil pero si he de comparar con lo que recuerdo del año pasado lo cierto es que lo he pasado mucho menos mal, valga la expresión. Supongo que los algunos kg de menos, y algunos km de más habrán tenido algo que ver, incluso puede que la niebla en esta ocasión haya sido una pequeña ayuda, la visibilidad era escasísima y si no puedes ver más alla de unos poco metros tampoco puedes ver lo que se te viene encima. En contrapartida te pierdes el paisaje que en la parte alta del puerto es ciertamente espectacular. Tras el descansillo de después del Col de Erroymendi se afrontan los dos tremendos últimos kilómetros, increíblemente incluso un día de perros como hoy hay público animando, se agradece. En cuanto se cruza la frontera, al cambiar de vertiente, la niebla desaparece incluso se nos presente un día soleado. Este sí es un descenso que me gusta, buena carretera, buena visibilidad y sin demasiadas dificultades técnicas.



Portillo de Laza y llegada.

Después del largo descenso queda la última dificultad, el alto de Laza, no es más que una pequeña tachuela de poco más de 3 km y pendientes entre 5 y 7%, pero a estas alturas parece no acabarse nunca, pero se acaba. Sólo quedan 11 ó 12 km, que para mi resultan el final ideal para una marcha, no hay llano, ni es un descenso complicado, es todo un terreno favorable pero donde hay que dar pedales, para ir a buena velocidad, 40 ó 45 km/h. Este tramo lo empiezo con otro participante en principio un poco renuente a dar relevos pero pero luego ya colaboramos los dos, lo que viene bien porque a pesar del terreno favorable se nota algo de viento de cara, alcanzamos a otro que se nos pone a rueda y así llegamos al ultimo repechillo de la meta donde no puedo evitar apretar un poco para entrar delante. Miro mi crono y cuando soy capaz de pararlo me marca algo más de 6:11. Sorpresa, de verdad que no lo esperaba.