sábado, 25 de abril de 2020

Sicut ovis ad occisionem ductus est.



(Fue conducido como un cordero para el sacrificio)

Así empieza uno de los responsorios para los oficios del Sábado Santo y de momento, no al sacrificio, pero sí como auténticos borregos nos han conducido a todos al aprisco y después de cuatro semanas ahí nos tienen.

Padecemos, aunque a juzgar por lo que se ve en la televisión parece que debería decirse disfrutamos, el confinamiento más duro del mundo occidental a pesar de lo cual “disfrutamos” también de la tasa de mortalidad por millón de habitante más alta del mundo (Bélgica no lo cuento porque es casi un microestado). Y dado que  hasta el advenimiento de esta catástrofe teníamos una de las esperanzas de vida más altas del mundo podemos suponer que la “raza ibérica” no es especialmente debilucha y como además compartimos  la misma estirpe con nuestros queridos vecinos portugueses (Hago aquí un inciso porque ahora parece que hemos descubierto Portugal y tiene uno que leer cosas por recién caídos del caballo que vienen dando  lecciones de lusismo o iberismo a otros que ya leían “Os Lusíadas” hace más de 20 años, por supuesto en portugués y que incluso todavía son capaces de recitar de memoria los primeros versos: “As armas e os barões assinalados…) Cabe pensar, en definitiva, que si aquí la situación es tan mala es porque aquí se han hecho las cosas mal, muy mal.

Para empezar, es claro que había que montar un circo y ese circo se mantuvo contra todo sentido común y con ser ya bastante peligroso, para disimular, hubo que permitir todo los demás, congresos y partidos de fútbol incluidos.  Hay quien dice que no se puede achacar la magnitud (lean bien, digo magnitud) de la catástrofe al hecho de juntar varios cientos de miles de personas en las calles, pero a quien esto dice le parece razonabilísimo mandar la policía a la Catedral de Granada porque el arzobispo está celebrado los oficios del Viernes Santo con 20 fieles.


Vuelvo ahora a la cita inicial, la del sacrificio de los borregos, por los pecados de unos, ponemos a la cabeza al que se encaramó a ella pasando por encima de todo lo que había negado antes, somos sacrificados los demás. Poco le preocupa al gobierno y sus compinches que la gente lleve son sus negocios cerrados seis semanas y con CERO ingresos, poco le preocupa que los demás nos veamos envueltos en ERTES  en los que la T amenace con terminar cayéndose, poco les importa estar dando una estocada en todo lo alto a uno de los principales sectores económicos del país como es el turismo. En otros países se habla de planes para ir abriendo de forma controlada los negocios aquí no, aquí lo mas probable es que termine por salir algún chisgarabís del gobierno diciendo que si eso ya para el año que viene, y se quedan tan frescos, claro como a ellos a fin de mes les sigue cayendo el sueldo entero.

Voy con la segunda parte, Los mundos de Yupi, lo que sale por la tele. ¡Ay qué bien yo me quedo en casa! Me paso el día haciendo bollos, reconozco que al menos en algo hemos mejorado, los primeros días la gente debía pasarse las horas muertas limpiándose el culo. Vamos a ver, nos tienen en arresto domiciliario, toca aguantarse, pues nos jodemos, pero al menos no le riais la gracia, un poco de dignidad, protesta y cágate en sus muertos, vuelvo a la cita inicial, no seas borrego. Luego está lo de los aplausos, en principio no me parece mal, pero lo poco agrada y lo mucho cansa; la gente aplaude a los sanitarios, estos aplauden a la policía y estos últimos a los bomberos, todo esto claro sin respetar las mínimas distancias de seguridad, pero claro ellos son servicios esenciales y ya que están en la calle pues a hacer el indio. Pero vamos a ver ¿no tiene la policía mejor cosa que hacer todas las tardes que andar haciendo el indio por las calles con las sirenitas? ¿No está la gente bastante jodida en casa, para que si por fortuna están entretenidos en otras cosas y se les ha olvidado la que tenemos encima venga todas las tardes la policía a recordárselo? Eso sí, nada de sacar ataúdes que eso es de muy mal gusto, bueno los de E.E.U.U. sí, que allí los que se mueren lo tienen bien merecido por haber votado al imbécil de Trump, que no niego que lo sea.

Para ir terminando un par de cosas que podrían parecer de menor importancia. Sólo en España no se puede salir a hacer deporte a la calle. “Es que si dejamos salir a correr o montar en bici se nos llena el Retiro o se nos colapsa el carril bici”, dicen. Esto es “madrileñocentrismo” puro, se aplica aquí pero no es novedad. Llueve en Madrid y los Telediarios abren con “Inundaciones en toda España”. Vamos a ver, antes de todo esto se pasaban el día dando la matraca con lo de la España vacía o vaciada, si está vacía es porque hay poca gente (y menos que va a quedar con lo que esta pasando en las residencias, aunque de eso de momento no voy a hablar). No va a haber, no puede haber, grandes aglomeraciones de gente corriendo o en bici, en la Atalaya, Las Vegas de Domingo Rey, Sexmiro o Martillán, pero tampoco en Vitigudino, ni Lumbrales, ni siquiera en Ciudad Rodrigo o Béjar. En dos minutos estás en medio del campo, es mucho más peligroso ir a comprar papel de combate o levadura al supermercado de cualquier barrio de Madrid.

Para terminar un pequeño comentario casi anecdótico sobre la terminología, parece una cuestión sin importancia, pero cuando se empiezan a deslizar conceptos como “Nueva normalidad” o dejan de llamarse las cosas por su nombre y aparecen términos como “desescalada” es para preocuparse un poco ¿Alguien puede decirme dónde estamos subidos exactamente para tener que “desescalar”? ¿No sería más exacto hablar de “desconfinamiento” o levantamiento del arresto o de liberación?

Y ahora si que ya termino con un consejo que vale incluso para el ministro Marlaska. Tomaos el confinamiento como un “consejo” del gobierno, naturalmente deben evitarse prácticas de riesgo como macrobotellones, sexo en grupo con desconocidos o ir a comprar al Mercadona en hora punta. Pero si vivís en un sitio en  que podáis salir por donde no haya nadie pues… Tened cuidado con esos vecinos mezucones y chivatos, no se puede caer mucho más bajo,  y si la policía os para y os pregunta no montéis el pollo, os identificáis  y hacéis lo que os digan, si os dicen que os van a multar recordad que ellos proponen para sanción y es luego la delegación del gobierno tendrá que tramitarlo, o no, y finalmente que en la práctica si efectivamente se imponen las sanciones  se pueden recurrir y veremos cuantas se llegan a pagar de verdad ya que toda la cuestión sancionadora en el decreto está muy cogida por los pelos