domingo, 9 de agosto de 2009

Sur les alpes de la France IX, La guinda del pastel

Domingo 9 de Agosto, viaje de vuelta, nos esperan mas de 1400 km de coche, pero...

No vamos a irnos sin el que nos falta, aunque este esté realmente a más de 300 km del hotel, suponga desviarnos de la ruta, y un importante retraso que nos hará llegar a Madrid, donde haremos escala, bien entrada la madrugada.



Hay muchos puertos míticos, no voy a decir que este sea el primero, pero desde luego no debe faltar en la enumeración de cualquier aficionado.



Sí, efectivamente, es el Mont Ventoux.



Aislado en medio del paisaje de la Provenza tan distinto del que acabamos de dejar en los Alpes la ascensión comienza a solo 300 metros de altitud entre viñedos, olivos y cerezos, para adentrarse enseguida en un bosque de robles y pinos que con su sombra amortiguan un tanto el calor que aún así es asfixiante. La carretera está llena de pintadas recientes del tour de este año, predominan con gran diferencia las de apoyo a los Schleck, medio Luxemburgo debía estar viendo la etapa, hay algunas para Armstrong, un par de ellas para Sastre y unas pocas más, no demasiadas para Contador, y algunas para otros grandes "grimpeurs"




Como se sube entre árboles y no hay perspectiva visualmente no parece que se esté subiendo demasiado, pero las piernas empiezan a notar la dureza a partir del km 6, y entre el 8 y el 12 la bici parece no avanzar. Luego a partir del 16, en el Chalet Reynard la cosa se suaviza un tanto y el paisaje cambia por completo desaparece la vegetación y nos encontramos en ese desolado paisaje de piedras blancas del que hemos oído hablar pero que no deja de sorprender, afortunadamente hoy el viento es suave y casi se agradece.



Como a dos km se pasa junto al monumento a Tom Simpson donde los mucha gente deja su recuerdo; un bidón, una bandera o una piedra con el nombre y la fecha escritos con rotulador, cualquier cosa como homenaje “caído” en estas rampas.



La cosa se vuelve a endurecer los dos últimos km, los menos preparados se retuercen en las últimas rampas, pero nadie que haya llegado hasta allí dejara de esforzarse para llegar arriba junto a la antena, un ultimo rampón por encima del 12% y esquivando coches y gente, y estas arriba, han 1:50 h es el momento de contemplar el desolado paisaje, y hacer las fotos de rigor




Sin duda el retraso en el viaje de vuelta ha merecido la pena.

4 comentarios:

Atalanta dijo...

Pues yo creo que de los míticos, no sé yo si te ya te falta alguno. De una tacada Telegraphe, Galibier, Croix de Fer, Alpe D´huez, Glandon, Ventoux, Briançon... Impresionante. Lo dicho, no he conocido otro tío que le guste tanto la bici y en especial pasarlas putas en los puertos. Cualquiera te echa mano ahora.

Ramón Doval dijo...

Acabo de leer los tres que me faltaban. Pues me da algo de pena que no te hayas dejado ná para la próxima. Menudas vacaciones, ¡y menudas patas! Ha sido un gustazo leer -y ver- tus azañas estos días de curro liviano. ¡Enhorabuena!

Phaeton dijo...

Todavía quedan algunos puertos famosísimos por la zona como la Madelanine que se sube en sentido opuesto al Glandon, o Sestriere que está ya en Italia, pero se sube también desde Briançon o el Agnel/Agnelo que hace frontera ente los dos paises.Y eso en esta zona porque hay muchos más un poco más lejos, la verdad es que el Tour tiene mil posibilidades de elegir para endurecer la carrera lo que quieran sin repetir de un año para otro.

Ramón, para la próxima aún me quedan los puertos del Giro y sus famosos Dolomitas, y el puerto que ha sido fondo de pantalla de mi PC mucho tiempo y que será, ese sí, la guinda de todos los pasteles, el Stelvio.

Phaeton dijo...

Ahora que eso sí que está lejos de verdad.